sábado, 4 de junio de 2011

los seres vivos



1)      ¿Cómo comenzó se origino el ser vivo, según las relaciones de estructuras biológicas funciones y adaptaciones?
El origen de la vida
Artículo principal: Origen de la vida
El origen de la vida, aunque atañe al estudio de los seres vivos, es un tema que no es abordado por la teoría de la evolución; pues esta última sólo se ocupa del cambio en los seres vivos, y no del origen, cambios e interacciones de las moléculas orgánicas de las que éstos proceden. No se sabe mucho sobre las etapas más tempranas y previas al desarrollo de la vida, y los intentos realizados para tratar de desvelar la historia más temprana del origen de la vida generalmente se enfocan en el comportamiento de las macromoléculas, debido a que el consenso científico actual es que la compleja bioquímica que constituye la vida provino de reacciones químicas simples, si bien persisten las controversias acerca de cómo ocurrieron las mismas. Tampoco es claro cuáles fueron los primeros desarrollos de la vida, la estructura de los primeros seres vivos, o la identidad y la naturaleza del último antepasado común universal. En consecuencia, no hay consenso científico sobre cómo comenzó la vida, pero las propuestas son moléculas auto-replicantes como ARN,[27] y el ensamblaje de células simples denominadas nanocélulas. Sin embargo, los científicos están de acuerdo en que todos los organismos existentes comparten ciertas características, incluyendo la estructura celular y el código genético; las que estarían de algún modo relacionadas con el origen de la vida.
En la naturaleza la vida surge y se abre camino; aparecen nuevas especies y otras se extinguen. La vida cambia, se renueva y continúa. La evolución es un cambio genético que sufre una población de organismos en el transcurso del tiempo y es el tema a tratar en el informe que presentamos a continuación con la finalidad de lograr una explicación a la extraordinaria variedad del mundo vivo y a la manera de cómo estos han “cambiado” en el tiempo. La tierra se formo hace aproximadamente 4600 millones de años, cerca de 1000 millones de años después ya albergaba seres vivos. ¿cómo se formo el primer ser vivo? Es una pregunta que no se ha podido explicar exhaustivamente, pero que consta de teorías de las mas variadas corrientes, entre aquellas que atribuyen el origen a un ser divino, y aquellas que lo conciben sin considerar la intervención de un ser superior, entre ellos Oparin, que ha aportado una de las teorías mas coherentes: “Ocurrió entonces que la actividad volcánica era intensa y los gases liberados por la erupciones eran fuente de una atmósfera primitiva, compuesta sobre todo por vapor de agua, metano y amoniaco, estos gases atmosféricos dieron lugar a unas moléculas orgánicas llamadas prebióticas”. Así probablemente una célula simple que encerraba un ácido nucleico similar al ARN dentro de una membrana rudimentaria capaz de reproducirse por división fue la primera forma de vida terrestre que existió, ahora, fuese cual fuese la el lugar donde se originó la vida, es seguro que los primeros seres vivos eras bacterias anaerobias, de inmediato apareció la evolución y la aparición de bacterias distintas, capaces de realizar fotosíntesis, esta nueva función permitía a tales bacterias fijar el dióxido de carbono abundante en la atmósfera y liberar oxígeno, el cual era absorbido primeramente por la rocas ricas en hierro, hace 2000 millones de años, cuando se oxidó todo el hierro, el oxígeno empezó a acumularse en la atmósfera, posteriormente formó el ozono, los fósiles eucariontes encontrados tienen una data de 1000 millones de años, pero, ¿cómo se originaron estos organismos eucariontes?, probablemente, de acuerdo a la teoría endosimbiótica, por un proceso continuo de simbiosis entre diferentes células procariontes que fueron ingeridas y no digeridas por una célula ancestral anaeróbica, sobrevivió una célula que sobrevivió y se reprodujo, luego los organismos eucariontes fueron capaces de desarrollar la reproducción sexuada, lo que permitió la variabilidad genética en las poblaciones celulares. En la era precámbrica surgen los primeros organismos pluricelulares heterótrofos. Siguiendo esta historia evolutiva Whittaker clasifica los organismos en 5 reinos: mónera (org. Unicelulares procariontes), protista ( protozoos y algas unicelulares) y a partir de ellos surgirán los tres reinos de organismos eucariontes pluricelulares: hongo, planta y animal. La presión adaptativa que debieron soportar las primeras formas de vida pluricelulares determino el surgimiento de nuevas especies a partir de un tronco común (radiación adaptativa). El proceso evulotivo se presenta en dos dimensiones: la evolución filética que consiste en cambios graduales que se produces en el tiempo en una sola línea de descendencia, y al especiación, que se predice cuando se divide en dos o más un línea de descendencia, el conjunto de ambos procesos permite explicar la enorme variedad de seres vivos que en el planeta habitan. Y las primeras explicaciones acerca de cómo evolucionaron las especies surgieron en Grecia, los escritos de filósofos y matemáticos de la época, como Tales de Mileto, Aristóteles, Anaximandro, Empédocles y Epicuro, revelas una busque da de explicaciones naturalistas para dilucidar los fenómenos, por otra parte en el ámbito científico, la diversidad de los seres vivos y su adaptación a los distintos ambientes fue explicada por dos teorías: fijismo y transformismo, la primera sostenía que las especies eran inmutables, independientes y estáticas, es decir, no han cambiado sus características desde que surgieron por primera vez en el planeta, la segunda teoría, por su parte, sostenía que las especies cambian en el transcurso del tiempo, en ese periodo, las especies surgen, se desarrollan y dan origen a nuevas especies; unas han conolizado conexito los ambientes naturales del planeta y otras, que no ha tenido éxito, se han extinguido. Entre las teorías transformistas se encuentran la importantísimas y renombradas teorías de Lamark, que propone la idea del transformismo en la evolución, este proceso fue explicado como una progresión, desde los organismos más sencillos y pequeños, pasando luego a las plantas y animales más complejos, hasta llegar al máximo de perfección: el hombre su teoría fue formulada tomando en cuenta cuatro principios evolutivos:
·         Existencia de un impulso interno, hacia la perfección de todos los seres vivos.
·         Capacidad de los organismos para adaptarse al los cambios ambientales.
·         Principio de uso y desuso de los órganos
·         La herencia de los caracteres adquiridos.
También entre las teorías transformistas esta la teoría de DARWIN y su selección natural, cuyos principios son importantes de destacar:
·         El mundo no es estático: evoluciona.
·         El proceso evolutivo es gradual y continuo.
·         Los organismos semejantes están emparentados o descienden de un antepasado común.
Y por últimos nos encontramos con la teoría sintética de la evolución, la cual fue el resultado de la síntesis de un grupo de biólogos, que combinaron las ideas de Darwin y Mendel, ampliando sus postulados e integrándolos con la Teoría Cromosómica de la Herencia, el concepto biológico de especia, la genética de poblaciones, la bioquímica y la citología; en esencia esta moderna síntesis (neodarwinismo) representa la aceptación de que es en las poblaciones donde repercuten los cambios graduales que sufren los individuos al actuar la selección natural. Esta teoría explica la variación observada por Darwin entre la descendencia en términos de mutaciones y recombinaciones. Dicha teoría se ha cumplido bastante bien desde que fue formulada.
La evidencia directa de la historia evolutiva de la tierra se apoya en diferente disciplinas científica, como la paleontología, geología, taxonomía, anatomía comparada, embriología, genética, y biología molecular, cada una de ellas ha contribuido desde su ámbito desde su ámbito a la comprensión y representación del proceso que ha permitido que las formas vivientes cambiaran, generación tras generación, para permitir la colonización de todas las regiones del planeta y también gracias al apoyo de estos numerosos campos y a descubrimientos pertenecientes por ejemplo a la arqueología y antropología, se ha podido dar una mayor comprensión al proceso evolutivo de nuestra especie, la cual surge a partir de la línea evolutiva de los primates, la variabilidad de los grupos humanos puede ser explicada en una dimensión evolutiva a partir del análisis de los grupos taxonómicos que le precedieron en el tiempo. Del orden de los Primates, súper familia de los Homínidas, se desprenden las familias de los póngidos y homínidos. De los homínidos, el Homo sapiens. En el proceso evolutivo del hombre se pueden distinguir cuatro fases: la prehumana, representada por el género Australopithecus; la protohumana, representada por el Homo hábiles; la fase humana antigua, correspondiente a homo erectus; y la humana moderna, correspondiente a Homo sapiens. El proceso de hominización se inicia lentamente a partir del momento en que un homínido se separa de la línea ancestral, y se define como el desarrollo simultáneo del cerebro, locomoción bípeda y capacidad tecnológica. Así, todos estos temas abarcados de uno u otra manera en estas líneas serán tema de nuestro informe, obviamente tratados con mas especificidad con el fin de dar al lector una mayor comprensión del concepto según el cual el mundo entero se encuentra en estado de cambio continuo y que sostiene que las diferentes formas de vida existentes en la actualidad llegaron a ser lo que hoy son a través de un proceso de modificación gradual y continua de formas de vida ancestrales.
Pocas ideas han cambiado tan profundamente nuestra visión de la naturaleza como la misma idea de cambio que está implícita en la evolución de los seres vivos. Los organismos se agrupan en unidades naturales de reproducción que denominamos especies. Las especies que ahora pueblan la Tierra proceden de otras especies distintas que existieron en el pasado, a través de un proceso de descendencia con modificación. La evolución biológica

1)      ¿Cómo evolucionaron los móneras hongos virus protistas y qué papel desempeñan dentro de un ecosistema?
Desde la Antigüedad los hombres estudiaron los fenómenos de la naturaleza y buscaron formas de clasificar sus conocimientos. Aristóteles, en Grecia, catalogó unas cincuenta especies de animales y su discípulo Teofrasto, unas 500 plantas diferentes.
Se cree que los primeros indicios de vida surgieron en los océanos hace unos 3.500 millones de años. Eran organismos unicelulares, es decir, formados por una sola célula: corpúsculos de proteína, sin núcleo ni membrana pero con la facultad de intercambiar sustancias con el medio.
En una etapa posterior aparecieron seres unicelulares cuyo protoplasma, o sustancia esencial, ya se diferenciaba en membrana, que los aislaba del medio exterior, citoplasma -un contenido acuoso- y núcleo. A partir de esos organismos se puede hablar de reino vegetal y reino animal. Sin embargo, la invención del microscopio hace unos trescientos años y los avances de la bioquímica y la genética permitieron descubrir que muchos organismos tienen características específicas que los colocan en su reino propio, sin considerarse vegetales ni animales. De esta manera, la clasificación tradicional que contemplaba sólo dos reinos dejó paso, en la actualidad, a la división de los seres vivos en cinco reinos: móneras, protistas, hongos, vegetales y animales.
Las móneras, constituidas por una sola célula, son los seres vivos más sencillos en cuanto a su estructura; no poseen órganos diferenciados y en su interior se halla libre el ADN, molécula vital para su funcionamiento.
Las móneras
Los organismos más primitivos, en función de su estructura, son agrupados en el reino de las móneras, dividido a su vez en bacterias y algas verde azules o cianofíceas, que incluye unas 10.000 especies. Por carecer de núcleo celular se los llama procariotas. Muchos de ellos están dotados de clorofila, pigmento verde que les permite realizar la fotosíntesis, es decir, capturar energía lumínica y transformarla en energía química que utilizan para fabricar su alimento.
Los protistas
Existe un espacio no del todo definido entre el reino vegetal y el animal: los protistas, organismos unicelulares dotados de núcleo, pueden desplazarse libremente, lo que los asemeja a especies animales; pero poseen clorofila, que les permite nutrirse a través de sustancias inorgánicas, utilizando como fuente de energía la luz del sol, con lo que también se asemejan a los vegetales.
Entre los protistas, los flagelados se reproducen por división celular. En ellos, la célula posee orgánulos o estructuras diferenciadas con funciones específicas y pueden presentar cilios o flagelos, apéndices que les permiten desplazarse. Hasta hace poco se los llamaba protozoos por tener características en común con los animales; hoy forman un reino aparte, dividido en rizópodos, flagelados, ciliados y esporozoos.
Entre estos organismos, los más conocidos son la ameba y el paramecio. En este reino se encuentran también seres más cercanos a los vegetales, los tipos de algas llamadas pirófitos y euglenófitos. La euglena verde, por ejemplo, es uno de esos organismos. Vive en aguas dulces y está provista de uno o más flagelos que le permiten moverse. Los pirófitos son algas amarillas o pardas, con dos flagelos. También pertenecen al reino de los protistas otras algas unicelulares como las diatomeas, dotadas de una cubierta mineral de sílice.
Los hongos
Otro reino cuya definición todavía es motivo de investigación es el de los hongos. Estos son organismos heterótrofos, es decir, que no pueden elaborar su propio alimento a partir de sustancias inorgánicas, como es el caso de los vegetales con clorofila. Por eso deben nutrirse de sustancias elaboradas por otros seres vivientes. Son un claro ejemplo de organismos que comparten cualidades de los reinos vegetal y animal.
Hay una forma intermedia entre el reino de los hongos y el reino vegetal: los líquenes, que son asociaciones entre algas y hongos. Los líquenes habitan ambientes muy variados: los desiertos, las montañas más altas, la tundra, los terrenos áridos de las estepas y los glaciares antárticos; pueden vivir en esos lugares justamente por la simbiosis que existe entre los organismos que los forman: el hongo provee la humedad absorbida del aire y el alga, que posee clorofila, fabrica el almidón del que se alimentan.
Vegetales: de las algas a los tulipanes
Este reino, al igual que el animal, está integrado por individuos con niveles de evolución muy diferentes, desde organismos de pocas células hasta árboles de muchos metros de altura. El reino vegetal surgió cuando las primeras algas pluricelulares se adaptaron a la tierra firme, hace unos 500 millones de años. Las plantas inferiores están agrupadas en tres subdivisiones: talofitas (algas más desarrolladas que las protistas), briofitas (musgos y hepáticas) y pteridofitas (equisetos, licopodios y helechos). Las plantas superiores se caracterizan por poseer flor y semillas, y se subdividen en gimnospermas, cuyas semillas están al descubierto (pinos, cipreses) y angiospermas, cuyas semillas están protegidas dentro de los frutos (nogal, margarita). Las angiospermas se extendieron por el planeta hace 120 millones de años, y constituyen la subdivisión más evolucionada y numerosa del reino vegetal, desde la flor más simple hasta la más compleja y colorida.
Animales: de las esponjas al hombre
En épocas lejanas se formaron las primeras colonias de protistas, de las que derivaron los animales más simples: los poríferos (esponjas) y los cnidarios (medusas, hidras y anémonas).
Posteriormente surgieron los platelmintos -gusanos planos-, los moluscos (caracoles, calamares), los anélidos -gusanos segmentados- y los artrópodos (crustáceos, arácnidos e insectos). Los equinodermos (erizos y estrellas de mar) comparten su origen con los cordados, o animales con corda o notocordio, una estructura dorsal que sirve como esqueleto interno. Entre éstos se encuentran los vertebrados: peces, anfibios, reptiles, aves y mamíferos. Los primeros vertebrados fueron peces que evolucionaron en muchas especies como tiburones, truchas y lampreas. Otros, hace unos 300 millones de años, originaron los anfibios y reptiles.
La unidad fundamental en los protistas, los hongos, los vegetales y los animales es la célula eucariota, que posee núcleo y orgánulos diferenciados, cada uno con una función específica.
En la evolución de la vida, a partir de la existencia de agua y tierras emergidas ya estaba constituida y en equilibrio la cadena alimentaria: los animales primitivos se alimentaban de plantas, que a su vez se nutrían de agua, minerales y dióxido de carbono. Los primeros vertebrados que vivieron fuera del agua necesitaban todavía de ésta para poner sus huevos. Más tarde, los reptiles comenzaron a desovar e incubar en tierra, hasta que pudieron reproducirse y permanecer en ella todo el tiempo. Al crecer de tamaño y evolucionar, algunos reptiles volvieron al mar, otros dieron vida a los dinosaurios del período Triásico de la era Paleozoica. Se piensa que de algunos reptiles que desarrollaron alas se derivan las aves y que otros originaron a los mamíferos. Estos dos últimos tipos zoológicos sobrevivieron a los dinosaurios, desaparecidos al final del período Cretácico, que sucedió al Triásico, por no poder adaptarse a las condiciones cambiantes del planeta.
En la era Terciaria, los mamíferos perfeccionaron su metabolismo y su adaptación a los cambios clima-etológicos. Su cerebro fue haciéndose más complejo y surgió la familia de los homínidos bípedos (que andaban en dos pies), los antecesores directos del hombre



3 ¿Cómo evolucionaron las plantas y qué papel desempeñan en el mantenimiento de la vida?
En nuestro planeta la vida comenzó en los océanos hace unos cuatro mil millones de años cuando se formaron las primeras moléculas con las propiedades que se le asignan a la materia viva. Cuando entre estas moléculas apareció la clorofila, se tornó posible aprovechar la energía de la radiación solar para formar azúcares a partir del agua y del dióxido de carbono de la atmósfera mediante el proceso llamado fotosíntesis, durante el cual también se libera oxígeno a la atmósfera Los azúcares permitieron que las primeras células vegetales engrosaran su membrana y acumularan reservas alimenticias. Estas células fueron las antecesoras de las algas y de todas las plantas verdes. El oxígeno generado por la fotosíntesis actuó como veneno para los seres más primitivos que cubrían sus necesidades de energía mediante la fermentación (proceso que transcurre en ausencia de oxígeno) los que para sobrevivir se refugiaron en medios no oxigenados, como el cieno del fondo de ríos, lagos y mares, donde permanecen todavía. Solo las algas verdes poseen clorofila la que es mucho más estable que los pigmentos de las algas pardas y rojas. Por eso únicamente las primeras pudieron generar descendientes que fueron los ancestros de todas las plantas terrestres mientras que las algas pardas y las rojas sobrevivieron restringiéndose a medios a los que no llega la radiación solar.
Las primeras plantas con hojas fueron los musgos a los que la evidencia fósil asigna un origen muy antiguo. Los musgos no evolucionaron, no se adaptaron a la vida aérea y si bien poseen lignina (componente esencial de la madera a la que le proporciona su rigidez), no supieron utilizarla. Los musgos, junto a las coníferas y las plantas con flores, constituyen la primera civilización vegetal que abandonó el medio marino para conquistar la tierra. Las primeras plantas que ‘aprendieron’ a aprovechar la madera fueron los helechos, los que constituyeron así la primera gran civilización vegetal adaptada a la vida terrestre. Hace cuatrocientos millones de años, después de una terrible sequía que asoló la tierra, surgieron las primeras plantas erectas como la Rhinia. Las primeras plantas provistas de madera proliferaron en la Era Primaria inicialmente como hierbas y luego como árboles cada vez más grandes, que formaron los enormes bosques del Carbonífero, desaparecidos en la actualidad transformados en los yacimientos de hulla. Estos yacimientos indican la existencia de inmensos bosques pantanosos, constituidos por equisetos gigantes (de los que actualmente solo quedan algunas especies), helechos con semilla y árboles con óvulos primitivos que, surgiendo de los pantanos, formaban un extraño paisaje vegetal. Helechos, equisetos y selaginelas (plantas con notoria separación de sexos) pertenecen a tres grandes líneas vegetales que desde el comienzo de la Era Primaria han evolucionado paralelamente. Esa evolución concluyó con el desarrollo, hace unos trescientos millones de años del óvulo, un nuevo órgano propio de las plantas con semilla. La semilla es un óvulo fecundado, donde se desarrolla el embrión, este permanece en un estado de vida latente; acumula reservas de alimentos para reanudar su crecimiento en el momento de su germinación.
Se acepta que la formación de metabolitos secundarios, o de productos del metabolismo especial, mencionado en el texto central como principal fuente de sustancias con efectos biológicos, se produjo a partir de la aparición de las plantas con óvulos y que su máxima expresión se logró con las Angiospermas (plantas con flores), cuya aparición en el curso de la evolución es muy posterior a la de las plantas con óvulos.
Las primeras plantas provistas de óvulos han desaparecido dejando como rastro solo algunos fósiles. Únicamente el Ginkgo, árbol venerable, verdadero fósil viviente, proporciona alguna idea de lo que fueron los primeros óvulos. El Ginkgo es el más antiguo de los árboles; existen dos clases de individuos: machos y hembras, reconocibles por su aspecto diferente. A pesar de su característica de fósil viviente perdido en la evolución, Ginkgo biloba L. es capaz de adaptarse rápidamente al medio como lo demuestra en el ejemplo de Hiroshima y Nagasaki mencionado en el texto central. Este árbol se mantiene merced al cuidado de los seres humanos. En el lejano Oriente se lo considera como sagrado y se lo cultiva alrededor de templos y pagodas, en donde forman verdaderas reservas naturales, que conservan ejemplares muy viejos. Se le atribuía al Ginkgo la capacidad de alejar los incendios. Esta creencia cobró nuevo vigor cuando el gigantesco incendio que acompañó al terremoto que destruyó Tokio en 1923, no afectó a un templo que estaba rodeado por numerosos Ginkgos. También se lo cultiva en jardines botánicos y a lo largo de las calles. Para fines decorativos solo hay que usar árboles masculinos, porque los óvulos no fecundados de los femeninos, al caer al suelo generan un olor sumamente desagradable. El Ginkgo resiste bien la contaminación, los gases tóxicos emitidos por los motores de combustión interna y la sequedad del ambiente urbano. En nuestro país se lo encuentra frecuentemente en plazas públicas (las fotos ilustran dos ejemplares de Ginkgo situados en Figueroa Alcorta y Tagle.
Los helechos también son fósiles vivientes conservados hasta nuestros días y que testimonian cómo habrá sido la vegetación en la Era Primaria (los Ginkgos son fósiles sobrevivientes de los bosques de la Era Secundaria, con óvulos, sin semillas y sin frutos). Las primeras plantas con semillas fueron Coníferas (pinos, abetos, sequoias, cedros, cipreses, araucarias, etc.) que aparecieron en la Era Secundaria cientos de miles de siglos después iniciando una nueva gran civilización vegetal. Luego de una expansión inicial, las Coníferas retrocedieron por efecto de la presión evolutiva de la última gran civilización vegetal constituida por las plantas con flores, las cuales poseen ovario y producen frutos. Estas se expandieron con un empuje irresistible que empezó hace cien millones de años y que no ha cesado de aumentar estableciendo nuevas relaciones, en beneficio mutuo, entre los animales y las plantas

4       ¿Cómo evolucionaron los animales en cuanto a estructura anatómica o morfología?
. La evolución biológica es el conjunto de transformaciones o cambios a través del tiempo que ha originado la diversidad de formas de vida que existen sobre la Tierra a partir de un antepasado común. La palabra evolución para describir tales cambios fue aplicada por vez primera en el siglo XVIII por el suizo Charles Bonnet en su obra Consideration sur les corps organisés. No obstante, el concepto de que la vida en la Tierra evolucionó a partir de un ancestro común ya había sido formulada por varios filósofos griegos, y la hipótesis de que las especies se transforman continuamente fue postulada por numerosos científicos de los siglos XVIII y XIX, a los cuales Charles Darwin citó en el primer capítulo de su libro El origen de las especies. Sin embargo, fue el propio Darwin, en 1859, quien sintetizó un cuerpo coherente de observaciones que solidificaron el concepto de la evolución biológica en una verdadera teoría científica.
La existencia de la evolución como una propiedad inherente a los seres vivos ya no es materia de debate entre los científicos. Los mecanismos que explican la transformación y diversificación de las especies, en cambio, se hallan todavía bajo intensa investigación. Dos naturalistas, Charles Darwin y Alfred Russel Wallace propusieron en 1858, en forma independiente, que la selección natural es el mecanismo básico responsable del origen de nuevas variantes fenotípicas y, en última instancia, de nuevas especies. Actualmente, la teoría de la evolución combina las propuestas de Darwin y Wallace con las leyes de Mendel y otros avances posteriores en la genética; por eso se la denomina síntesis moderna o teoría sintética. Según esta teoría, la evolución se define como un cambio en la frecuencia de los alelos en una población a lo largo de las generaciones. Este cambio puede ser causado por una cantidad de mecanismos diferentes: selección natural, deriva genética, mutación, migración (flujo genético). La teoría sintética recibe en la actualidad una aceptación general de la comunidad científica, aunque también algunas críticas. Ha sido enriquecida desde su formulación, en torno a 1940, por avances en otras disciplinas relacionadas, como la biología molecular, la genética del desarrollo o la paleontología. De hecho, las teorías de la evolución, o sea, sistemas de hipótesis basadas en datos empíricos tomados sobre organismos vivos para explicar detalladamente los mecanismos del cambio evolutivo, continúan siendo formuladas.

Evidencias del proceso evolutivo

Los homínidos descienden de un ancestro común.
Las evidencias del proceso evolutivo son el conjunto de pruebas que los científicos han reunido para demostrar que la evolución es un proceso característico de la materia viva y que todos los organismos que viven en la Tierra descienden de un ancestro común.[14] Las especies actuales son un estado en el proceso evolutivo, y su riqueza relativa es el producto de una larga serie de eventos de especiación y de extinción.
La existencia de un ancestro común puede deducirse a partir de características simples de los organismos. Primero, existe evidencia proveniente de la biogeografía. El estudio de las áreas de distribución de las especies muestra que cuanto más alejadas o aisladas están dos áreas geográficas más diferentes son las especies que las ocupan, aunque ambas áreas tengan condiciones ecológicas similares (como el ártico y la Antártida, o la región mediterránea y California). Segundo, la diversidad de la vida sobre la Tierra no se resuelve en un conjunto de organismos completamente únicos, sino que los mismos comparten una gran cantidad de similitudes morfológicas. Así, cuando se comparan los órganos de los distintos seres vivos, se encuentran semejanzas en su constitución que señalan el parentesco que existe entre las especies. Estas semejanzas y su origen permiten clasificar a los órganos en homólogos, si tienen un mismo origen embrionario y evolutivo, y análogos, si tienen un origen embrionario y evolutivo distinto pero la misma función. Tercero, los estudios anatómicos también permiten reconocer en muchos organismos la presencia de órganos vestigiales, que están reducidos y no tienen función aparente, pero que muestran claramente que derivan de órganos funcionales presentes en otras especies (como los huesos rudimentarios de las patas posteriores presentes en algunas serpientes).
La Embriología, a través de los estudios comparativos de las etapas embrionarias de distintas clases animales ofrecen el cuarto conjunto de evidencias del proceso evolutivo. Se ha encontrado que en las primeras de estas etapas del desarrollo, muchos organismos muestran características comunes que sugieren la existencia de un patrón de desarrollo compartido entre ellas, que a su vez, demuestra la existencia de un antepasado común. El sorprendente hecho de que los embriones tempranos de mamíferos posean hendiduras branquiales, las que luego desaparecen conforme avanza el desarrollo, demuestra que los mamíferos se hallan emparentados con los peces.
El quinto grupo de evidencias proviene del campo de la Sistemática. Los organismos pueden ser clasificados usando las similitudes mencionadas en grupos anidados jerárquicamente, muy similar a un árbol familiar. Si bien las investigaciones modernas sugieren que, debido a la transferencia horizontal de genes, este árbol de la vida puede ser más complicado que un árbol con una sola ramificación debido a que muchos genes se han distribuido independientemente entre especies distantemente relacionadas.
Las especies que han vivido en épocas remotas han dejado registros de su historia evolutiva. Los fósiles, conjuntamente con la anatomía comparada de los organismos actuales, constituyen la evidencia paleontológica del proceso evolutivo. Mediante la comparación de las anatomías de las especies modernas con las ya extintas, los paleontólogos pueden inferir los linajes a los que unas y otras pertenecen. Sin embargo, la aproximación paleontológica para buscar evidencia evolutiva tiene ciertas limitaciones. De hecho, es particularmente útil solo en aquellos organismos que presentan partes del cuerpo duras, tales como caparazones, dientes o huesos. Más aún, ciertos otros organismos, como los procariotas (las bacterias y arqueas) presentan una cantidad limitada de características comunes, por lo que sus fósiles no proveen información sobre sus ancestros.[]
Una aproximación más reciente para hallar evidencia que respalde el proceso evolutivo es la del estudio de las similitudes bioquímicas entre los organismos. Por ejemplo, todas las células utilizan el mismo conjunto básico de nucleótidos y aminoácidos.[20] El desarrollo de la genética molecular ha revelado que el registro evolutivo reside en el genoma de cada organismo y que es posible datar el momento de la divergencia de las especies a través del reloj molecular producido por las mutaciones. Por ejemplo, la comparación entre las secuencias del ADN del humano y del chimpancé ha confirmado la estrecha similitud entre las dos especies y han arrojado luz acerca de cuándo existió el ancestro común de ambas.[]
5 ¿Cómo evolucionaron lo animales y el hombre en su estructura morfológica y fisiológica?

El hombre ha experimentado un proceso de evolución, pertenece a los primates, los cuales iniciaron su evolución en el Paleoceno como mamíferos primitivos arborícolas, hace alrededor de 65 millones de años, mientras que el antecesor propiamente dicho del hombre surgió en el Mioceno, periodo terciario de la Era Cenozoica.
Características de los Primates:
·         Manos y pies con 5 dedos.
·         Pulgares oponibles.
·         Ojos al frente con visión estereoscópica.
·         Girar el brazo alrededor del hombro.
·         Flexionar el tronco.
·         Proporción del cerebro mayor.
Los primates se dividen en dos grandes grupos que son:
Prosimios
Mamíferos de hábitat nocturno
Generalmente pequeños con cola larga, se alimentan de frutas.
Como ejemplos tenemos al leina, aye-aye, que generalmente se encuentran en Madagascar.
Antropoides
Habitantes muy semejantes al hombre.
Se nutren de carne y vegetales, viven en grupos o familias.
Platirrinos.- Mono araña, mono aullador, cola, tabique nasal ancho.
Catarrinos.- Macacos, mandriles, cola, tabique nasal angosto.
Ponoyioles.- Orangután, chimpancé, gorila, extremidades superiores más largas que inferiores, posición erecta.
Hominclos.- Representante actual es el hombre (homosapiens).
CLASIFICACIÓN ZOOLÓGICA DEL HOMBRE
Reino - Animal
Phylum – Charolata.
Clase – mamalia.
Orden – Hominidae
Género – Homo
Especie – Sapiens.
EVOLUCION HUMANA.
En la actualidad, se considera que el humano evolucionó de una línea directa de los primates, se cree que él y algunos primates tienen un antepasado común que fue cambiado durante millones de años. El orden de los primates incluye a los lémures, los monos, los antropoides y el ser humano.
El conjunto de cambios que, durante varios millones de años, hicieron evolucionar algunos superiores hasta diferenciarse y constituir la especie humana se conoce como hominización.
Nuestros antepasados pertenecen a la familia homínida. Los homínidos continuaron su evolución como individuos erectos y terrestres.
El ser humano y los antropoides probablemente evolucionaron a partir de un primate muy parecido al chimpancé moderno, el procónsul, que vivió hace unos 25 millones de años. De él surgieron dos líneas evolutivas. De una, derivaron los póngidos y los gigantopitecidos actualmente extintos.
Austrolophitecus: los científicos sostienen que el primer hominido, antepasado del ser humano actual fue este, género procedente de las sábanas africanas, donde se han encontrado los fósiles humanos más antiguos, era pequeño (más que las personas actuales pesaba unos 40kg, tenía aspecto simiesco, con la cara corta y ancha, la frente muy pequeña, las mandíbulas muy robustas y poco prominentes y dientes fuertes.
Homo Habilis: en 1964 se hallaron los restos de un homínido; se le consideró el primer usuario de herramientas que se encontraron en el mismo sitio. El cuerpo del homo habilis era menos pesado que el de los austrolophitecus, tenía un cráneo con una capacidad cerebral de 670 a 770 cm³, mentón retraído, dientes pequeños, rasgos simiescos menos acentuados y caminaba erguido. Se cree que estos homínidos surgieron de cierta población de austrolophitecus.
Homo Erectus: los científicos dieron este nombre a los fósiles de homínidos que fluctúan entre las edades de 1.5 a 0.5 millones de años, los rasgos del homo erectrus eran distintos a los del austrolophitecus y más aproximados a los del ser humano actual; su cuerpo estaba perfectamente adaptado a la postura erguida y a la locomoción de dos pies, la frente inclinada, ausencia de mentón y las mandíbulas pesadas y protuberantes.
Homo Sapiens: hombre de Neanderthal, que apareció en Europa, Asia y África.
El hombre del Neanderthal era poderoso y de corta estatura, vivía en un ambiente rigurosamente frío, construyó armas eficaces, cazo grandes animales para su alimentación y enterró a sus muertos con ceremonias. Su cerebro era tan grande o más que el de un humano actual, su avanzada cultura sugiere que era inteligente.
Las primeras personas semejantes a las actuales, pertenecen a la especie Homo Sapiens
Biodiversidad.
Conjunto de plantas y animales que viven en el planeta.
Especie conjunto de organismos que pueden cruzarse y tener descendencia fértil.
Diversidad genética variación de la información dentro de una misma especie.
Diversidad de especies variedad del número de organismos de distinta especie.
Diversidad de ecosistemas variedad de regiones naturales
Selva
Arrecife de coral
Regiones Estepa o pastizal
Bosque
Desiertos
Tundra
Sabana
Taiga
Tipos de seres vivos.
Todos están formados por células.
Citoplasma
Célula Núcleo
Membrana
Los organismos se clasifican:
a.     Por número de células
·         Unicelulares
·         Pluricelulares
a.     Por presencia o ausencia de núcleo definido
·         Procariontes sin núcleo
·         Eucariontes con núcleo
a.     Por utilización de oxígeno
·         Aerobios con oxígeno
·         Anaerobios sin oxígeno
Importancia de la Biodiversidad.
De la biodiversidad se obtienen alimentos, se obtienen medicinas, vestimenta y materias primas.
De las plantas obtenemos oxígeno y ellas modifican el clima.
Las plantas regulan la energía química e intervienen en los ciclos naturales.
Los animales herbívoros mantienen el equilibrio de las plantas. Algunos animales reciclan y descomponen nutrientes. Algunos son fuente de alimento o materia prima.
Hábitat territorio con determinadas condiciones ambientales de diferente especie.
RAZONES QUE PROVOCAN LA PERDIDA DE BIODIVERSIDAD.
a.     Cambio climático, erupción volcánica, incendios, maremotos, terremotos, ciclones, tornado, derrumbes.
b.    Naturales
c.     Artificiales

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